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Adquiere los poderes del Tarot, taringuero!

El Tarot se ha llenado de supersticiones y mentiras; y lejos quedron tanto sus orígenes como su uso real. Ni Hermes Trismegisto, ni Egipto, o la Atlántida; la cuna del Tarot no está ubicada donde suele referirse. Los videntes y los brujos lo utilizan, aseguran, para conocer los sucesos venideros; incluso hay quien pretende hechizar o maldecir mediante él.

Adquiere los poderes del Tarot, taringuero!


“El mago es un hombre, se halla de frente con los pies firmemente asentados en el suelo y con la cabeza inclinada hacia la izquierda, lo que sugiere una acción directa precedida de suficiente reflexión. El mago mira fuera de la carta hacia nuestros sueños. Su rostro refleja una perfecta espontaneidad, ni siquiera mira lo que está haciendo, su mirada está perdida en el infinito. Sus cabellos son blancos y dorados porque su inteligencia es fruto de su edad. Es un hombre joven, que simboliza bla bla bla…”

Siempre que algún “iluminado”, comienza a hablar de la simbología del Tarot, empieza a recitar el mismo verso de memoria y mecanizadamente; sin entender un comino de lo que está diciendo, o de lo que pretende creer. Sin embargo, en origen no había ningún mago y ninguna descripción así; sino "El Juglar".

Verdad


La magia no existe, pero el pensamiento mágico sí. Durante etapas de estés muy fuertes, el hombre comienza a pensar en el “hubiera” y en el “si yo pudiera”. A finales del siglo 19, y a principios del siglo 20, el mundo estaba estresado y angustiado. Una nueva ola de espiritistas, magos y nuevos místicos, aparecieron y tomaron fuerza. La gente necesitaba creer y aliviarse, y las preguntas sobre el futuro venidero no dejaban de hacerse y de buscar responderse.
La última reestructuración importante del Tarot se realizó durante estas épocas. En 1910, surge el Tarot de Waite (o de Rider-Waite). Junto al de Marsella, es el que hoy conocemos y el que se nos viene a la mente cuando evocamos el concepto. Este nuevo ajuste del Tarot ya incorporó no vagas figuras arquetípicas, sino directamente lo rediseñó e incorporó simbología ya no sólo arquetípica, sino ocultista. El Tarot, por fin, ya tenía estructura simbólica; y también se había empatado con otras escuelas mistéricas y cabalísticas. Ya era un sistema y un mecanismo; pero no de adivinación o conjuración; sino de meditación y de introspección.


2 comentarios - Adquiere los poderes del Tarot, taringuero!

TuMarmotaSecreta
Yo estoy aprendiendo la baraja española, igual no creo en eso ni en lo sobrenatural pero me gusta experimentar, ya jugué la ouija, charlie charlie y otras pavadas que veo en internet y nada. A lo mejor porque soy taringuero y ni los espíritus se me acercan.