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Dios rechaza a el pecado, No al Pecador


Dios rechaza a el pecado, NO al Pecador
Marisela Ocampo Otálvaro

Dios rechaza a el pecado, No al Pecador

Existen personas que a estas alturas de la vida siguen preguntándose por qué existe el mal y por qué sí Dios es tan poderoso, el mal no ha sido erradicado por completo; es más, algunas personas prefieren conformarse con decir que el mal siempre ha existido y que nunca dejará de existir, la buena noticia es que el mal sí dejará de existir para siempre, con la segunda venida de nuestro Señor Jesucristo. Por eso, queridos hermanos, mientras esperan estos acontecimientos, esfuércense para que Dios los halle sin mancha y sin defecto, y en paz con él. 2 Pedro 3:14 (Nueva Versión Internacional).

Así como existe el bien existe el mal, así como existen los cielos existe la tierra, así como existe Dios existe Satanás; y muchas personas todavía lo creen un mito, no creen que exista el infierno y adoptan por infierno este mundo debido a la maldad que en él se ve, pero están muy alejados de la verdad que Dios nos muestra a través de su palabra.

Además, algunas personas todavía no han querido comprender que existe un mundo natural y un mundo sobrenatural, y este mundo sobrenatural es real y en él también se hace presente lo bueno y lo malo.
Satanás es el gobernante de esta tierra y actúa con poder desde lo sobrenatural, y es fácil probarlo, sencillamente si él no existiera tampoco existiría el pecado y lo peor, es la influencia que tiene en la vida de las personas pues podemos ver que es la maldad la que reina en este mundo, si todos reconociéramos a Dios, sería el amor de Dios el que reinaría entre nosotros y las cosas serían totalmente diferentes.

Cuando Dios nos creó, nos dio libre albedrío para amarlo, Él es un caballero y no es egocéntrico como lo es Satanás, que a costa de lo que sea pretende que las personas se inclinen ante él, Dios es diferente, Dios no obliga a nadie a amarlo. Precisamente ésta es una de las razones por las cuales el pecado está presente en la sociedad que nos rodea, pues Satanás se vale de muchas cosas que para el hombre aparentemente no son tan malas, pero al final llevan a su destrucción y lo peor a perder su salvación y la posibilidad de disfrutar en un futuro de las riquezas del reino de los cielos; éste ha sido el objetivo principal del reino de las tinieblas y su príncipe Satanás desde que Dios creó al hombre, mientras más aferrado tenga al hombre a las cosas de este mundo, para él mucho mejor, pues el hombre estará alejado de Dios.

La guerra y la maldad tuvieron sus inicios en el reino de los cielos, porque Satanás se rebeló contra Dios y quiso usurpar su trono, por esta razón Él lo expulsó del paraíso. Después hubo una batalla en el cielo: Miguel y sus ángeles lucharon contra el dragón. El dragón y sus ángeles pelearon, pero no pudieron vencer, y ya no hubo lugar para ellos en el cielo. Así que fue expulsado el gran dragón, aquella serpiente antigua que se llama Diablo y Satanás, y que engaña a todo el mundo. Él y sus ángeles fueron lanzados a la tierra. Apocalipsis 12:7-9 (Dios Habla Hoy). Muchos dirán y por qué no lo mató de una vez; amigos, por qué si así lo hubiera hecho le tendríamos pavor, miedo y no ese temor reverencial, de respeto y de amor que Él siempre ha querido que le tengamos; reitero, Él es un Dios de amor y no de temor, a Él no le interesa que lo amemos por obligación sino por convicción.

El Señor pensó en crear al hombre con un propósito especial y es amarlo incondicionalmente, independientemente de lo malo que nos rodea, su propósito es extender el reino de los cielos para compartir con nosotros los hombres todos sus tesoros. Cada vez que tú eliges a Jesús en lugar de hacer el mal, estás dándole la gloria a Él y Satanás va perdiendo territorio. El propósito de Dios para nosotros es que vivamos en Él y para Él a través de Cristo Jesús, de esta forma cuando regrese nos llevará con Él y podremos disfrutar de su herencia así como disfrutamos de su presencia en este mundo, aunque en el cielo todo será perfecto.

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Satanás está vencido con el sacrificio que Jesús hizo en la cruz por todos nosotros, lo que sucede es que no todos los hombres reconocen este sacrificio y para derrotar al enemigo por completo hay que reconocer este sacrificio divino y hacerlo vivo y real en nuestra vida, de lo contrario a quien le estamos agradando es a Satanás y no al Padre Celestial, a nuestro amado Dios. Muchas personas no son conscientes del sacrificio de Jesús, es sólo a través del reconocimiento de este sacrificio que obtenemos la salvación de nuestra alma y una vez partamos de este mundo llegaremos al cielo a hacer parte del coro celestial con los ángeles de Dios, de lo contrario, nos espera un perpetuo sufrimiento en el fondo de la oscuridad junto a los ángeles caídos de Satanás. Tú eliges dónde quieres pasar la eternidad.

Mirémoslo desde este punto de vista, existen dos ejércitos, uno bueno y uno malo, por supuesto el ejército de Dios es el bueno y Satanás es quien lidera el malo. Los soldados que elijan ser parte del ejército de Dios disfrutarán de bendiciones, regalos sorprendentes, paz, dicha, gozo, salud, felicidad, mejor dicho, la plenitud total llena del amor que sólo Dios puede darnos. Por otro lado, los soldados que elijan ser parte del ejército de Satanás están condenados al sufrimiento, el dolor, la angustia y la desdicha por el resto de la eternidad; es decir, nunca tendrá fin. Todos los días, tanto los ángeles del reino de los cielos como los ángeles caídos del reino de las tinieblas, andan por este mundo reclutando soldados y la guerra sobrenatural que existe entre estos dos reinos se hace manifiesta en el mundo natural en el que vivimos nosotros los hombres; pero no todos los hombres creen en lo sobrenatural aunque dicen creer en Dios, este tema por ejemplo, no lo podrán entender aquellos que pretenden utilizar la razón y la lógica para comprenderlo, pues las cosas del espíritu no las puede discernir la carne, la mente, el entendimiento humano. Los que no tienen el Espíritu de Dios no aceptan las enseñanzas espirituales, pues las consideran una tontería. Y tampoco pueden entenderlas, porque no tienen el Espíritu de Dios. 1 Corintios 2:14 (Traducción Lenguaje Actual).

Estos dos reinos están en una lucha constante por reclutar el mayor número de almas para que su reino se extienda, la pregunta es ¿a cuál de estos dos reinos quieres pertenecer? Si quieres pertenecer al reino de los cielos, ya sabes qué tienes que hacer si no lo has hecho: reconocer a Jesucristo como tu Salvador y Redentor, confiésalo con tus labios, dile que entre en tu corazón y que tome el control de tu vida, que te haga un soldado de su ejército y que tu nombre nunca sea borrado del libro de la vida, que anhelas deleitarte en su presencia durante toda la eternidad.

Precisamente, es por esta razón que el Señor no rechaza al pecador pero sí rechaza el pecado, las personas son víctimas del enemigo y por eso Jesús quiere que abramos nuestros ojos y lo reconozcamos a Él como nuestro Salvador. Vivimos en este mundo pero no somos de este mundo, pues Dios tiene un lugar mucho mejor para nosotros en el reino de los cielos, mientras que estemos aquí tenemos que luchar para permanecer en Cristo Jesús y contagiar a otros del amor y la gracia que Él a diario nos brinda con su presencia. Por eso, no rechacemos nosotros tampoco a las personas que todavía no han recibido a Jesús en su corazón, no tenemos ningún derecho de juzgar a otros por los pecados o errores que cometen, nosotros no somos quién para juzgar, nosotros somos salvos es por gracia y no por obras, que no se nos olvide. Pues todos han pecado y están privados de la gloria de Dios, pero por su gracia son justificados gratuitamente mediante la redención que Cristo Jesús efectuó. Romanos 3:23-24 (Nueva Versión Internacional).

A Dios le interesa rescatar a todos aquellos que están inmersos en la oscuridad, que están destruyéndose sexual, espiritual y personalmente… Dios nos da el privilegio a través de su Hijo amado Jesús, de recuperar nuestra vida, por eso, nunca rechaces a las personas, Dios ama a las personas y odia el pecado, podríamos decir que existen muy malas personas, pero recuerda que en realidad lo malo es el pecado que hay en ellas. Dios nos creó a todos con la misma intensión, somos perfectos ante los ojos de Dios, Él no nos creó con maldad, ha sido Satanás quien ha ensuciado nuestro corazón, nuestra mente y nuestro cuerpo; todos tenemos los mismos privilegios delante de Dios una vez aceptamos a Jesús en nuestras vidas, ante Él somos iguales, Él no tiene favoritismos, tu y yo tenemos las mismas oportunidades de amar y de sentirnos amados por Él.
Oremos por todos aquellos que se encuentran en las garras del ejército de las tinieblas, oremos en el nombre de Jesús que es todo poderoso para los hombres de este mundo reconozcamos su sacrificio y rindamos alabanza y gloria a su nombre. Que cuando Él regrese seamos más los salvos que los perdidos, que su ejército crezca hasta usurpar el reino de las tinieblas.

Declaremos en el nombre de Jesús libertad absoluta para cada uno de los países de este mundo, que la luz del Señor resplandezca en cada corazón y que cada boca exalte su santo nombre. Amén.
Nunca odiemos ni despreciemos a las personas que se encuentran a nuestro alrededor por sus pecados, pero sí debemos despreciar y odiar al pecado, oremos por esas personas para que encuentren la luz y sean tan felices como lo estamos siendo nosotros, muchos de ellos piensan que no pasa nada malo si se vive en acuerdo con las cosas de este mundo, pero es una mentira más del enemigo, que sea el Espíritu Santo quitando la venda de sus ojos y volviéndolos a los pies de aquel que dio su vida por ellos, así como por nosotros, el único Salvador “Jesucristo”.

Cuando los fariseos vieron esto, les preguntaron a sus discípulos: ¿Por qué come su maestro con recaudadores de impuestos y con pecadores? Al oír esto, Jesús les contestó: No son los sanos los que necesitan médico sino los enfermos. Pero vayan y aprendan lo que significa: “Lo que pido de ustedes es misericordia y no sacrificios.”Porque no he venido a llamar a justos sino a pecadores. Mateo 9:11-13 (Nueva Versión Internacional).

Dios ve lo que hay en tu corazón, cuando Él te creo hizo una obra perfecta, no importa cuánto has pecado, sólo arrepiéntete, acepta a Jesucristo y Él se encargará de mostrarte la obra perfecta que hizo de ti desde que llegaste a este mundo. Él nunca te rechazará y los que lo tenemos en nuestro corazón tampoco.
No eres lo malo que haces, eres una maravillosa obra creada por Dios, lo malo que hay en ti ya sabes a quién le pertenece, Satanás se ha valido de las experiencias que has tenido a lo largo de tu vida para oscurecer tu entendimiento y evitar que comprendas el verdadero propósito con el que Dios te creó, darte la vida eterna y pertenecer a su reino. La pregunta es:

¿POR QUIÉN TE ESTÁS DEJANDO RECLUTAR?

Si estas en el ejército equivocado, tienes la posibilidad ahora mismo de hacer parte del ejército correcto, el de Jesucristo.

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