epelpad

Alimentos para unos dientes más blancos y sanos

Alimentos para unos dientes más blancos y sanos

Ciertos hábitos alimentarios influyen de manera directa en la salud y la blancura dental

Alimentos para unos dientes más blancos y sanos


La blancura y la salud de nuestros dientes depende, en gran medida, de nuestros hábitos de consumo y alimentarios. El tabaco es la principal causa de manchas por la acción del alquitrán y la nicotina favorece el desarrollo de caries, ya que tiende a disminuir el flujo salival. Del mismo modo, sustancias como las bebidas de cola, el té, el café o el vino tinto afectan a la coloración de los dientes y generan manchas. Ahora bien, ¿hay alimentos capaces de hacer justo lo contrario? El siguiente artículo señala qué alimentos pueden ayudar a mantener los dientes blancos y cuáles se deben evitar después de un blanqueamiento dental, además de recopilar los hábitos alimentarios que influyen en la salud bucodental.

Alimentos que ayudan a mantener los dientes blancos

¿Hay alimentos capaces de blanquear los dientes? La experiencia popular dice que sí, aunque buena parte de esas afirmaciones se basan en mitos. Entre otros, se sugiere que:

Comer una manzana, una zanahoria o un apioa mordiscos es bueno para limpiar y pulir dientes y encías. Además, estos alimentos aumentan la producción de saliva, que es un protector natural de los dientes.
No está demostrado que estos alimentos estimulen más la producción de saliva que otros. En general, la producción de saliva aumenta con los alimentos ácidos.
Las fresascontienen una enzima que se encuentra en la mayoría de las pastas dentífricas blanqueadoras, el ácido málico. Conviene comerlas a mordiscos para que se froten con nuestros dientes.
Esto es falso. Como señala el odontólogo Ricardo Lau, los alimentos que más ácido málico contienen son la manzana y la uva; y el ácido málico no se usa como blanqueante. Lo que contienen los dentífricos blanqueantes son partículas de diferentes tamaños de productos abrasivos, como sílice y carbonato cálcico. Por otro lado, las fresas, por su color y por ser ácidas, podrían producir más tinción que blanquear los dientes; aunque contienen muchas otras propiedades nutritivas.
Los cítricoscontienen importantes cantidades de vitamina C, que contribuye a aumentar la producción de saliva y favorece el blanqueamiento natural y la limpieza bucal en general. Además, los cítricos tienen la particularidad de aportar brillo a los dientes.
La vitamina C es antioxidante, elimina radicales libres y, en cierto modo, actúa como “antibacteriana”. También ayuda a la cicatrización por la estimulación de la síntesis de colágeno. Por ello, su papel más bien es de ayudar a la salud gingival. No se recomiendan algunas prácticas frecuentes, como frotar los dientes con jugo de limón y de pomelo.
En suma, lo fundamental es llevar una alimentación variada y completa. Evitar el picoteo, comer una fruta o una hortaliza a mordiscos de vez en cuando y evitar hábitos perjudiciales, como el tabaco o el café en exceso, favorecerá una dentadura sana y con buen aspecto.

¿Qué alimentos evitar después de un blanqueamiento dental?

En la actualidad, hay técnicas odontológicas para blanquear los dientes y quitar las manchas. Esta opción es efectiva, sobre todo, para quienes han padecido algunas enfermedades infantiles o han tomado ciertos medicamentos en la infancia, durante la formación de los dientes. Estos casos tienen difícil solución a través de la propia alimentación. Sin embargo, los alimentos sí desempeñan un papel importante tras recurrir a este tipo de tratamientos.

Después de un blanqueamiento dental, durante las siguientes 24 o 48 horas es importante llevar una “dieta blanca”, es decir, escoger los alimentos sin color y evitar otros que sí lo tienen.

Alimentos sin color: arroz blanco, pasta con queso o nata, carnes blancas, pescado blanco, lácteos, chocolate blanco…
Alimentos con color: arroz de paella (con colorante), pastas con salsa de tomate, carnes rojas, pescado azul, ketchup, mostaza, café solo, té solo, vino tinto, chocolate negro…
Hábitos alimentarios que influyen en la salud y la estética bucodental

La salud de los dientes y la boca está relacionada de muchas maneras con la salud y el bienestar general. La capacidad de masticar y tragar la comida es esencial para obtener los nutrientes necesarios para el organismo. Pero además, un problema estético en los dientes puede afectar de manera negativa a la capacidad de comunicación, al hablar y al reír, y, en consecuencia, repercutir en la autoestima.

Hay tres grandes tipos de enfermedades bucales:

Las caries.
La erosión y el desgaste de los dientes.
Las enfermedades periodontales o enfermedades de las encías.
De todas ellas, la caries es la enfermedad más común de los dientes. Los principales factores para prevenirla son: la higiene bucal, el uso de flúor y el consumo moderado de alimentos cariogénicos, es decir, azúcares y carbohidratos de todo tipo. ¿Pero qué más se debe tener en cuenta?

Se cree que los azúcares simples (azúcar de mesa, caramelos, golosinas…) son más cariogénicos que la pasta, el arroz, el pan o las frutas. Sin embargo, en la actualidad, sabemos que cualquier alimento que contenga carbohidratos contribuye en la misma medida a las caries. Incluso el pan, en algunos casos, puede ser más perjudicial que algunas golosinas.
En función de cuánto se pega a los dientes un alimento, este tiene más riesgo de causar caries, en comparación con los alimentos que desaparecen de la boca con rapidez. Las patatas fritas y las galletas se pegan a los dientes durante más tiempo que los caramelos y generan más acidez. Los azúcares solubles de las golosinas se diluyen en menos tiempo y, por tanto, perjudican menos a los dientes.
Comer o beber con mucha frecuencia también es perjudicial porque no le damos tiempo al esmalte de los dientes a remineralizarse por completo. Por eso, el mejor consejo es limitar el número de ingestas (consumo de comida y/o bebidas) con carbohidratos a un máximo de seis veces al día.
Los quesos curados aumentan el flujo de saliva y protegen los dientes. El queso, además, contiene calcio, fosfatos y caseína, una proteína láctea que protege contra la desmineralización. Acabar una comida con un trozo de queso ayuda a contrarrestar la acción de los ácidos producidos por los alimentos ricos en carbohidratos consumidos en la misma comida.
La leche también contiene calcio, fosfato y caseína, mientras que el azúcar de la leche, la lactosa, es menos cariogénico que otros azúcares. El café y el té manchan menos los dientes cuando se toman con leche.
Los edulcorantes intensos (como sacarina, ciclamato, acesulfamo-K y aspartamo) y los sustitutos del azúcar (como isomalt, sorbitol y xylitol) no pueden fermentarse por las bacterias de la boca y no la perjudican. De hecho, los chicles sin azúcar estimulan el flujo de saliva, contribuyen a la prevención de caries y, consumidos tras una comida, aceleran la limpieza de los restos de alimentos.
La erosión dental es la pérdida del tejido dental duro que se localiza en la superficie de los dientes debido a procesos químicos -por lo general, a un ataque ácido-, sin involucrar a la placa bacteriana. En nuestra dieta, hay bebidas y alimentos ricos en ácidos que aceleran la erosión de los dientes según la capacidad de protección natural de cada persona.
Es aconsejable evitar bebidas y alimentos ácidos durante el día, limitar su consumo a las comidas principales y cepillarse los dientes al menos dos veces al día con pasta de dientes con flúor. Un ejemplo claro es la insistencia de los odontólogos en que los niños no lleven para el almuerzo del colegio zumos envasados.
Se ha sugerido que debería evitarse el cepillado de dientes si se acaba de ingerir este tipo de alimentos y bebidas, ya que en presencia de ácidos puede aumentar el desgaste de los dientes.
Masticar chicle sin azúcar también ayuda a neutralizar los efectos de los ácidos.

1 comentario - Alimentos para unos dientes más blancos y sanos